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25 octubre 2019
Abotrans, abono orgánico NPK 2-3-4 ecológico para mejorar suelo y producción

Ha llegado el momento en que se debe aportar al suelo el fertilizante orgánico, que mejora su estructura y proporciona al cultivo nutrientes en forma fácilmente asimilable. Gracias a este abonado la planta tendrá mayor capacidad para absorber los nutrientes “y la producción mejorará tanto en cantidad como en calidad”, como destaca David Grande, responsable de la planta de ABOTRANS en Escarabajosa de Cabezas (Segovia), donde elabora fertilizantes orgánicos y los comercializa en sacos, ‘big bags’ y a granel, en formato de pellet o polvo. La compañía se encuentra y forma parte del grupo familiar BURÉS, que lleva varias generaciones en el sector de los sustratos de cultivo, las tierras, los fertilizantes y los abonos orgánicos.

La ventaja de los abonos elaborados por ABOTRANS frente a quienes fertilizan a base de ‘basura’ de animales es que el producto se entrega perfectamente homogéneo, libre de otro tipo de restos, sin patógenos ni semillas de malas hierbas. En palabras de David Grande, “frente al estiércol tradicional, el producto de Abotrans ya ha realizado el proceso de descomposición, por lo que se puede aportar a la tierra en el momento de la siembra o pocos días antes”, pero no con meses de anticipación, que es lo que el estiércol necesita para incorporarse al suelo.

ABOTRANS elabora al año más de 2.500 toneladas de producto, que se distribuye por cultivos de elevado rendimiento de toda España. En Castilla y León se emplea para mejorar los suelos de comarcas hortícolas como la del Carracillo, y cuenta con un largo recorrido en viñedo. En todo caso, Grande recomienda su empleo en producciones de secano de forma regular, “por ejemplo cada tres años, para ir mejorando el perfil del suelo, deteriorado después de décadas de abandono del fertilizante orgánico de origen animal”.

El producto estrella de la compañía es Biorcamp Premium, elaborado a base de estiércol de oveja. Este abono certificado para agricultura ecológica con un NPK 2-3-4 que, por su origen, posee un alto contenido en materia orgánica, “que mejora las propiedades del suelo y favorece un mayor rendimiento del cultivo”.

Su alta concentración en fósforo y potasio proporciona a la planta una facilidad de crecimiento natural. Como recuerdan desde ABOTRANS, estos elementos participan en numerosos procesos celulares de los vegetales, además de actuar en la descomposición de la propia materia orgánica del suelo.

Se puede aplicar como abono de fondo o de cobertera, y también aportar al suelo de forma localizada en el caso de los cultivos leñosos, gracias a su formato pellet.

Forton es la principal novedad de ABOTRANS, elaborado a partir de estiércol de ternero y restos vegetales. En pleno proceso de certificación como producto ecológico, Forton presenta una elevada riqueza en fósforo y potasio. Todo su nitrógeno se encuentra en forma orgánica, lo que facilita su absorción por parte del cultivo.

Tanto Biorcamp Premium como Forton ofrecen la ventaja de una elevada materia orgánica animal, con un significativo porcentaje de ácidos húmicos, lo que facilita el intercambio de iones en el complejo de cambio entre suelo y planta.

También mejoran las propiedades físicas del suelo; favorecen la porosidad, aireación y circulación de agua en suelos arcillosos, mientras que aportan estructura en el caso de los suelos arenosos.

Respetuoso con el medio ambiente

El producto premium de ABOTRANS es ecológico y resulta más respetuoso con el entorno que otros productos porque se puede aportar estrictamente lo que demandan nuestro suelo y nuestro cultivo, “siempre que hayamos analizado el suelo”. Además, al ser materia orgánica facilita que se desbloqueen elementos como el fósforo o el potasio que puedan estar retenidos en el suelo.

Este año, Grande alerta frente a la tentación de abonar de forma insuficiente después de unos resultados bastante escasos en la cosecha. Frente a ello, “no hay que perder de vista la necesidad de pensar a medio plazo, de hacer un mantenimiento del suelo todos los años, de modo que esté preparado tanto frente a un año regular o malo como, sobre todo, para permitir al cultivo llegar a su máxima producción en caso de que estemos ante un buen año”.

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